En medio de una ola de violencia que sacude varias regiones de México y que amenaza con empañar las elecciones generales de este año, un candidato a regidor ha desaparecido en una localidad del noroeste del país.
La Fiscalía del estado de Sinaloa, en el noroeste de México, informó el domingo que Luis Alonso García, candidato a regidor por el Partido Sinaloense (PAS) para representar a su comunidad en la alcaldía de Culiacán, capital del estado, desapareció desde la víspera junto a Juan Francisco Cerón Beltrán.
Las autoridades estatales y federales han activado un operativo para tratar de ubicar al político y su acompañante, con quienes se perdió comunicación desde el sábado cuando transitaban por Culiacán, considerada el bastión del poderoso cártel de Sinaloa.
Héctor Cuén Ojeda, candidato a diputado federal y líder del PAS, afirmó en sus redes sociales que García fue detenido por una patrulla de la policía estatal, información que posteriormente fue negada por la Secretaría de Seguridad de Sinaloa.
La desaparición de García y Cerón Beltrán ha desatado la indignación de cientos de personas y militantes del PAS, quienes salieron a marchar en Culiacán para exigir su aparición. Cuén Ojeda anunció la suspensión de los actos de campaña en protesta por la violencia en la ciudad.
Este incidente se suma a una serie de ataques y actos violentos dirigidos contra candidatos y aspirantes políticos en diversas partes del país. Recientemente, Graciela Villarreal, candidata por el partido gobernante Morena a la alcaldía de El Carmen en Nuevo León, sufrió un ataque armado durante un mitin, resultando herido un fotógrafo de su equipo.
Asimismo, en días pasados fue asesinada a balazos Bertha Gaytán, candidata por Morena a la alcaldía de Celaya, en el estado de Guanajuato. Con su muerte, ya suman 14 candidatos y aspirantes políticos asesinados en los últimos dos meses, en un ciclo electoral marcado por la creciente violencia.
Ante esta situación, el Instituto Nacional Electoral ha recibido 200 solicitudes de protección de candidatos federales y locales, aunque 11 declinaron la petición. Esta ola de violencia ha llevado a activistas a instar a las autoridades a aumentar las medidas de seguridad en los estados y municipios para evitar un agravamiento de la situación de cara a los comicios de junio, en los que se elegirán más de 20,000 cargos.
Mientras tanto, en el estado occidental de Michoacán, se reportó el hallazgo de tres cuerpos calcinados en un vehículo incendiado en el municipio de Morelia, un trágico recordatorio de la brutalidad que aún persiste en algunas regiones del país.
La violencia electoral en México sigue siendo un desafío importante que requiere una respuesta urgente y coordinada por parte de las autoridades para garantizar la seguridad y la integridad de los candidatos y el proceso democrático en su conjunto.



