Por Jaime López Chau
Quiero expresar mi más sincero y profundo agradecimiento.
A quienes, desde hoy —y a tantos que me conocen de toda la vida—, se han comunicado para brindarme su confianza y apoyo: valoro inmensamente ese gesto.
También extiendo mi agradecimiento a quienes, quizás en silencio, desde la reflexión personal o desde perspectivas diferentes, siguen este momento con respeto y atención.
Para mí, todos son importantes.
Mi gratitud más entrañable es para mis familiares y amigos que han manifestado su respaldo a la candidatura de mi hermano, Alfonso López Chau. Su generosidad, su cariño y su firme convicción nos conmueven y nos fortalecen.
Este apoyo no solo impulsa a Alfonso; afirma algo más grande: la fuerza de la familia y de los vínculos que se construyen sobre el respeto y un amor compartido por el país.
En toda familia existen visiones distintas. Es natural y saludable.
Las diferencias no debilitan cuando hay valores en común; al contrario, nos enriquecen.
La unidad familiar siempre ha sido más sólida que cualquier discrepancia, y esa ha sido, sin duda, nuestra mayor fortaleza.
Con el Perú pasa lo mismo: podemos pensar diferente, tener enfoques y propuestas diversas, pero el país está y debe estar por encima de todo.
Recuerdo nuestra infancia y juventud, (una habitación 2 camarotes y los 4 hermanos hombres) llenas de conversaciones intensas y debates apasionados.
Cada uno con una mirada: Alfonso, con su visión de una gran nación; otro de mis hermanos, defendiendo con determinación los derechos de los trabajadores; otro más, sirviendo desde su vocación médica y las campañas de salud; y yo, convencido del impulso empresarial como motor de desarrollo. Diferentes caminos, una misma raíz. Siempre fue así. Y esa diversidad, lejos de separarnos, nos fortaleció.
Hoy siento que es el momento de dar un paso decisivo: unirnos por el Perú que todos amamos. De anteponer el país a cualquier diferencia individual, de apostar con esperanza por la unidad y por un futuro común.
Gracias por creer. Gracias por acompañarnos. Gracias por ser parte de este momento crucial.
Juntos, con convicción y esperanza, podemos y vamos a construir un Perú mejor.
Un abrazo inmenso para cada uno de ustedes y que la paz y el amor este con todos ustedes


