Con la presencia del presidente del Perú José Jeri, las autoridades del deporte y locales, además de deportistas, ciudadanos y medios de comunicación, la arrocha de los XX Juegos Bolivarianos llegó a la ciudad de Lima .
Estás fueron las palabras del presidente del Instituto Peruano del Deporte Sergio Ludeña Visalot, en la ceremonia en el aeropuerto internacional Jorge Chávez
DISCURSO
Sergio Ludeña Visalot
Presidente del Comité Organizador de los XX Juegos Bolivarianos Ayacucho – Lima 2025
Señor Presidente de la República, José Jeri.
Señor Ministro de Educación, Jorge Figueroa.
Señor Renzo Manyari, Presidente del Comité Olímpico Peruano.
Señor Baltazar Medina, Presidente de la ODEBO.
Distinguidos miembros de la Mesa de Honor, deportistas, dirigentes de las ligas, ciudadanos en Perú y compatriotas que nos acompañan desde el exterior:
Es un honor dirigirme a ustedes en esta ceremonia que marca un hito para el deporte peruano. Los XX Juegos Bolivarianos Ayacucho – Lima 2025 no son solo un evento multideportivo: son una oportunidad para mostrar al país y a la región que el Perú es capaz de organizar, unir y proyectar su mejor versión cuando trabaja con convicción.
Este encuentro deportivo permitirá que nuestras ciudades anfitrionas —Ayacucho y Lima— muestren su historia, su energía y su hospitalidad. Y, sobre todo, nos recuerda que el deporte es un espacio donde la disciplina, la constancia y el respeto se convierten en un lenguaje común que nos une como nación.
El legado de estos Juegos será tangible y simbólico. Tangible, porque generará impacto en infraestructura, economía y turismo. Y simbólico, porque fortalecerá valores que hoy son esenciales para el país: integridad, esfuerzo colectivo y orgullo nacional.
Quiero dirigirme especialmente a nuestros atletas y a quienes llegarán desde las naciones hermanas. Durante estos Juegos, competirán buscando resultados, pero también construirán vínculos que trascienden la competencia. Un deportista se forma con un buen equipo, con entrenadores comprometidos y con talento; pero lo que realmente distingue a un gran atleta es su capacidad de perseverar, de sobreponerse y de creer en su propósito.
He tenido la fortuna de conocer de cerca la realidad del deporte en el Perú. Y puedo afirmar, sin duda, que nuestros deportistas son ejemplo de coraje. Muchos de ellos han superado desafíos que no aparecen en las estadísticas, pero que explican por qué el deporte es una escuela de vida.
En Ayacucho y en Lima veremos triunfos, pero también historias de esfuerzo que merecen ser contadas. Cada medalla será fruto de un trabajo colectivo; cada participación, un acto de compromiso con el país.
Confiamos en que estos Juegos marcarán un antes y un después para nuestras generaciones, consolidando el deporte como una herramienta de unión, identidad y futuro.
Que este sea el inicio de una celebración que honre a nuestros pueblos, a nuestros atletas y a la idea de una región bolivariana más integrada.
¡Viva el Perú!
¡Vivan nuestros deportistas!
Y que estos XX Juegos Bolivarianos Ayacucho – Lima 2025 sean un orgullo para todos.
Muchas gracias.


