En solo 21 días, Colombia se transformó del caos y la incertidumbre de cuatro años de desgobierno del ex presidente Gustavo Petro, al liderazgo, gestión institucional de Abelardo de la Espriella, en medio de un terremoto de 7.4 en la escala de Rither.
En medio de la angustia de las familias afectadas por el fenómeno natural, el mandatario se colocó al frente, dio instrucciones al Gabinete de Ministros, llamó a los Gobernadores y Alcaldías, diálogo con sus padres en Estados Unidos, América Latina, Europa y Asia.
Abelardo de la Espriella, llegó al poder bajo la propuesta de construir “La Patria Milagro”. A las 72 horas de juramentarse de presidente, enfrentó su primer reto como Jefe de Estado.
El resultado en voces de felicitación de los ciudadanos (incluso de compatriotas que no le votaron), connacionales en el exterior y palabras de agradecimiento de Gobernadores y Alcaldes desde el departamento del Chocó, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío.
Un terremoto, le ha mostrado a Colombia y el mundo, lo que puede hacer un presidente de la República, cuando tiene claro sus objetivos, alrededor de la atención a los ciudadanos en los cuatro puntos cardinales del país.
En esta tarea, ha tenido la bendición de Dios, el apoyo de su esposa Ana Lucia Pineda, el Vicepresidente Juan Manuel Restrepo (su esposa) y un Gabinete que cumple la tareas asignadas, más allá de las horas laborales.
“Estamos cumpliendo la Construcción y la ley, para cambiar la política para siempre”, ha indicado Abelardo de la Espriella, cuya imagen positiva lo ubica en el cuarto puesto en América Latina.
No solo sorprende gratamente la gestión de Abelardo de la Espriella y su equipo. En menos de un mes, ha llegado al corazón de sus compatriotas, con hechos concretos.
Una acción de gerencia pública, que comienza hacer aplaudida desde el exterior.
La construcción de “La Patria Milagro” en Colombia, está en marcha.


