Por George Castro
A menos de una semana de ganar la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella, acompaño por su esposa Ana Lucia Pineda, llegó hasta el Santuario de las Lajas, para cumplirle una promesa a la Virgen.
Su visita, más allá de reafirmar su fé y su agradecimiento, coloca a esta región de Colombia en la agenda pública de su entrante administración el 7 de agosto.
El departamento de Nariño, se elevó en el Gobierno del presidente Gustavo Petro, en una “laboratorio de la improvisación y ausencia del Estado, alrededor de la paz total, dejando a la población a merced de los grupos al margen de la ley.
En la tierra del poeta Aurelio Arturo, la inseguridad, la violencia, el narcotráfico y la delincuencia, hicieron su “agosto “, socavando la libertad de los ciudadanos y violando la Constitución de 1991.
El presidente electo Abelardo de la Espriella y su esposa Ana Lucia Pineda, recorren a Colombia desde Nariño y la Guajira.
“Hay un aire nuevo. Una esperanza que se percibe. Una administración entrante que coloca a Dios, a la fe en primer lugar. La dignificación de la investidura presidencial. En Nariño comenzará la construcción de la Patria Milagro 2026-2030”


